octubre 10, 2010

El toque de gracia para los Quincheros


Hace algunos días la Sociedad Chilena del Derecho de Autor anunció que le hará un reconocimiento a Palmenia Pizarro y Los Huasos Quincheros, en consideración con su trayectoria y aporte a la música chilena. El asunto no parece mayormente sorpresivo (no en vano el grupo va a cumplir 72 años de carrera) pero no por eso dejará de traer cola.

Y esto pasa, en parte, porque Los Huasos Quincheros han intentado, vanamente a mi juicio, tratar de reconstruir su imagen en cuanto a su militancia política. Aunque gran parte del país los asocia como un símbolo del pinochetismo o, en el mejor de los casos, simplemente de derecha, ellos han sido majaderos para decir desde épocas muy antiguas que su trabajo "no tiene contenido político" y que su única intención es cantar "a nuestras tradiciones".

Incluso en el libro que hicieron con la editorial salesiana y que se llama "Andanzas de cuatro guitarras" Benjamín Mackenna trata de desligar sus conductas personales de las del grupo y dice que su rol como funcionario de la entonces naciente dictadura lo tomó a modo personal y sin que tuviera nada que ver el resto de los integrantes. Ninguna de estas consideraciones ha calado muy hondo en la opinión pública, y quizás la mejor muestra fue la pifiadera que se llevaron en el último Festival de Olmué por parte de seguidores de Joaquín Sabina.

Sin embargo, y gracias al eterno olfato reporteril del amigo Jorge Castillo, llegamos a la prueba más fehaciente de que el grupo sí participó, y entusiastamente, en la instauración del nuevo clima del país bajo el mando de los militares. Se trata del disco “Canto a mi patria libre” que vende un enfático pinochetista en un sitio de transacciones por Internet y que, por supuesto, no figura en la discografía oficial del conjunto.

El trabajo es de 1975 y contiene temas de nombres tan sugerentes como “Qué lindo es mi Chile sin filas”, “Tonada de las Fuerzas Armadas y de Orden”, “Honor y dignidad”, “Papá Estado” y “Privatización”. El texto de presentación también ahorra comentarios: “(...) HACE 2 AÑOS, UN 11 DE SEPTIEMBRE, SENTÍ EL NACER DE UNA PATRIA NUEVA Y CELEBRO LA FECHA BAILANDO Y DISFRUTANDO DE ESTE DISCO CHILENO QUE ME LLENA DE ORGULLO PARA GRITAR Y QUE TODOS ME ESCUCHEN... ¡VIVA CHILE! ¡VIVA PINOCHET!".

El vendedor de la producción comenta también que “salió unos años después del pronunciamiento militar, es casi inédito, muy poca gente lo tiene. Fue censurado durante la Concertación, ahora puedo venderlo sin miedo. Las canciones son todas referentes al heroico nuevo gobierno de Pinochet”. Por módicos 450 mil pesos, entonces, usted puede tener la prueba más contundente de la filiación política negada por los Quincheros pero que evidentemente es un secreto a voces.