agosto 18, 2009

Casi lo mismo, casi igual

Uno de los chistes que más gracia me ha causado en la vida es aquel que hizo Hermógenes Conache en Viña '91, cuando anunció su imitación de Benjamín Mackenna para el bolero "Sufrir" y se puso a llorar. Hasta ahí todo muy fome. Pero al ratito, para hacer la versión correcta, dijo: "Del mismo autor... el mismo tema". Genial.

Bueno, ahora haremos exactamente lo mismo. Quiero compartir dos notas que salieron en distintos medios informativos que tratan de lo mismo y que los hizo la misma persona. Suena ridículo y seguramente lo es. Hace algunas semanas fui a visitar a Eduardo Carrasco a su universidad, para que dejara un saludo por el concierto de los 80 años de Rolando Alarcón. Aproveché el viaje para hacerle una entrevista que, inicialmente, saldría para el sitio del Quilapayún que mantiene el amigo Esteban Troncoso. Como se me alargó la entrevista y estaba consumiendo horario de trabajo metí la mula de que podría salir la nota para La Hora, cosa que fue posible gracias a las gestiones del reputado (sin "e") editor de Tiempo Libre, promisorio músico y mejor actor, además.

Así me vi en la disyuntiva de escribir dos veces la misma cosa, una para el público "entendido" en la historia del grupo y otro para "la gente" en términos amplios, quizás para personas que ni siquiera sabían que Quilapayún siguió cantando después del Golpe. Por eso los énfasis y la extensión son distintos, aunque fuera la misma conversación. En uno se destaca la curiosa historia de la canción "El soldado" de Víctor Jara y su sensación profética, mientras en la otra Carrasco habla de modo muy
sincero del giro del grupo en términos artísticos.

Bueno, al final el amigo Troncoso también subió la nota de La Hora en su web así que en la misma página pueden verse las comparaciones:
versión resumida acá (el diseño había quedado bueno, así que pueden ver el original acá)
versión extendida acá

Salutes!

agosto 10, 2009

El Bigote, a luca y a mil


Guillermo "Bigote" Villalobos es un destacado poeta popular, a quien se le ha visto en numerosos encuentros de payadores, ha tenido más de un paso por la televisión (a vuelo de pájaro recuerdo haberlo visto en "De buen humor" con el Chino Navarrete y hasta en alguna de las versiones de "Cuánto vale el show", creo que la del '90 cuando lo conducía Alejandro Chávez) y, por ejemplo, ha sido animador del Encuentro Internacional de Payadores de Casablanca.

Varias veces lo he visto actuar en distintos tipos de escenarios y siempre es un tipo muy afable, de risa fácil y que sabe conquistar a la gente. Sin embargo también tiene un lado más emotivo como en algunos de los temas que figuran en su disco "La décima parte de mí", como el que le da nombre al cd o en "Ayer dejé de fumar", ambas con la brillante colaboración de un grande de la música chilena: Eugenio Moglia.

Hace poco tuvo un interesante viaje por Cuba, donde se especializó en el manejo de la décima y la poesía popular. Parte de esas experiencias las comparte en un curso que realiza en la Biblioteca Nacional y en otro que desarrolla en el Sindicato de Folkloristas.

Él en todo caso parece que se trata bastante mal. Como anécdota recuerdo una vez que lo vi en el Café Brazil y en la que a través de un papelito le pedí que cantara, justamente, "Ayer dejé de fumar". "En no sé cuántos años de canto es primera vez que me piden un tema mío", dijo bastante perturbado por la solicitud. Al ratito la cantó y la ovación fue grande.

Algo de esa auto desconfianza hay en un librito que editó hace muy poco, llamado "Poesía popular: décimas, brindis y demases", donde compila algunos textos de su trayectoria. Unos bien incisivos, otros muy ingeniosos y otros abiertamente hilarantes. En la última página, en cambio, donde escribe su "trayectoria" se pega palos pa'l mundo que aunque sacan más de una sonrisa dejan cierta inquietud. Con los amigos de Discomanía, de hecho, comentábamos el exceso de rudeza para conseguir un recurso humorístico, bastante eficaz por cierto.

El asunto es que los quería instar a que se consigan el textito. En Discomanía está a luca (21 de mayo 583, local 894) y es una gran ocasión para los que quieran ir conociendo algo más del género y, de paso, si se venden unos cuantos y se le conoce un poco más a lo mejor el caballero se trata con algo más de cariño.