febrero 09, 2009

Un regalo de Osvaldo Torres


Por estos días debería subirse al sitio de podomatic el último Americanto que se emitió por Radio Nuevo Mundo el domingo 8 de febrero y que se basa en una entrevista a Osvaldo Torres, quien presenta su nuevo trabajo "Ajayu".

Siguiendo con esta línea de entrega generosa de valioso material, hace pocos días este notable creador chileno radicado en Francia me envió el texto que compartimos a continuación y que trata de una entrevista que le realizaron para el libro "Mémoires latino-américaines contre l'oppression" de Alice Médigue. En ella conversa sobre las peñas, la cultura latinoamericana y, por cierto, su propia experiencia musical. Son tres partes y aquí va la primera.



Alice Medigue: ¿Puede usted hablarme de la Peña latino americana?

Osvaldo Torres: Las peñas hacen parte de la tradición musical latinoamericana, cuya representación más importante se da en Bolivia Argentina Uruguay y Chile. En nuestro país a partir de los años 50 se desarrollan algunos lugares donde algunos artistas manipulan la expresión folklórica musical tratando de darles un valor diferente, y a medida que las contradicciones políticas van aumentando en intensidad, muchos de estos actores del ámbito cultural asumen una posición clara frente a las injusticias y las desigualdades y se oponen musicalmente a una expresión cultural “burguesa”. Esta cultura “burguesa” estaba representada en el caso de chile por una fuerte tradición de folklore paisajista y bucólico, que representaba en el general al campesino del sur del país, como un ser flojo, borracho y machista, pero por sobre todo que cantaba a las virtudes del patrón, el terrateniente.

AM. : ¿Algo así como un nacionalismo de derecha?

OT. : ¿Un nacionalismo de de derecha?...Si podríamos llamarlo así también. La situación política de aquel entonces, provoco una radicalización de estos lugares (las peñas) y se fueron desarrollando las “Peñas comprometidas”. Era en esos lugares que podía escucharse con claridad “la canción de protesta” como se llamaba en esos tiempos, y que ya tenía raíces sólidas con las creaciones de importantes creadores de Argentina y Chile: Atahualpa Yupanqui y Violeta Parra. Si embargo estos lugares tenían también un lado bien comercial, que permitía pagar a los artista, eran restaurantes donde al mismo tiempo que se comía, el silencio era sagrado pues se venia esencialmente a escuchar a los artistas.

AM. : ¿La música y los textos eran lo más importante?

OT. : Exactamente, y a medida que “las peñas” se desarrollaban, que los artistas grababan su primeros discos (LP), que el Partido Comunista de Chile creaba infraestructuras por la promoción de estos artistas, este movimiento comenzó a tener un representativita mas masiva e importante en nuestra sociedad y la “canción protesta” se escuchaba también a través de ciertos medios de comunicación y se enraizaba solidamente en los movimientos populares que se alzaban en aquella época. Es a partir de los años 60 que este movimiento comienza a ser llamado “La nueva canción Chilena”. Movimiento de la Nueva Canción Chilena” que estaba representado mayoritariamente por artistas militantes del Partido Comunista como Quilapayun, Inti-Illimani, Isabel y Ángel Parra, Rolando Alarcón, Trío Lonqui y solo estoy nombrando algunos…Pero quizás el más importante de aquel tiempo, por su creación, compromiso y calidad artística fue Víctor Jara(4). Todos estos artistas hicieron realidad el sueño de una generación que buscaba algo diferente a lo que los medios “oficiales” difundían. La Nueva Canción Chilena, era en la realidad concreta algo verdaderamente nuevo, por la calida de sus textos, la búsqueda de otros horizontes musicales, era una canción poética lejana del panfleto político, a pesar que durante el Gobierno de Salvador Allende, se produjeron creaciones panfletarias y militantes que estaban lejos de la calidad artística pero muy cerca de la coyuntura política del momento. Eran canciones necesarias. La NCCH, fue una canción de calidad en el texto, la poesía y de excelente estructura musical, (5) expresaba con estas características mensajes de amor, de justicia, de libertad…Eran los anos 70, estábamos apasionados por la imagen de combate, de idealismo y romántica de Ernesto Che Guevara, existía un impulso cultural sin paralelos con otra época, La literatura Latino-americana, con su “realismo mágico”. Escritores como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, José Maria Arguedas, Alejo Carpentier, Julio Cortazar et etc. Todo este impulso cultural y continental le daba a nuestro país y al continente un reconocimiento universal, que finalmente se concretizo con los premios noveles de Pablo Neruda y más tarde Gabriel García Márquez, Y que finalmente influencio también Europa. (6) Este era el contexto de aquella época, esto se podía sentir y vivir a veces en las peñas, esta era la cultura que se oponía a la concepción burguesa.

AM. : Usted ha mezclado artistas argentinos, colombianos, chilenos etc. ¿Existía un desarrollo latino-americano de la cultura?

OT. : En alguna medida si. Es un movimiento que se podría llamar latino-americano, sin embargo pienso que en aquel tiempo el centro y el desarrollo más importante se producía en Chile por las condiciones políticas excepcionales que vivía nuestro país, y que con respecto a la Nueva Canción Chilena, es ésta que influencia al resto del continente, todo esto lo digo humildemente, por supuesto.

AM. : He escuchado hablar de la “Casa Latinoamericana en Buenos Aires” ¿Pudo esta Peña ser influenciada por el movimiento chileno?


OT. : Si, esta peña es una creación que llego mas tarde, pero en argentina existía una tradición de lugares donde se podía escuchar música y comer. Todo esto en un ambiente “folklórico”. Pero específicamente “las Peñas comprometidas son otra cosa. Eran lugares muy simbólicos, sacralizados bajo el signo del compromiso, con habitudes que entraban más en el “rito casi religioso” que en lo puramente artístico, mirado con el prisma de hoy nos podrían parecer muy sectarios. En Aquel entonces la izquierda latino americana se construía bajo el prima del Marxismo Leninismo, con todo lo nocivo que podía resultar para la libertad individual. Expreso esto hoy con toda la distancia que puede existir. (yo viví al interior de todo esto sin pensar siquiera en lo negativo del Estalinismo), mas aun yo milite en partido trotskista, donde “no había la obligación revolucionaria de leerlo” Y cuando finalmente tome la decisión de leerlo, me aburrí de muerte, en el no había nada que pudiera interesarme a parte de las teorías generales, que tuene que con la lucha frontal contra la burguesía, le faltaba todo el contenido latino- americano, le faltaba el sol, la poesía, la salsa, la ganas de vivir y por sobre todo la libertad de creación…Inmediatamente me dirigí con mas fuerza hacia la literatura latino-americana infinitamente mas rica y nuestra, con su filosofía bien LATINA.


AM. : ¿Y bien enclavada en la realidad y las sensaciones?


OT. : En la realidad y en la vida (7)… ¿Como decir?...En la magia cotidiana de la vida latino-americana, con ese mestizaje extraordinario que después de la colonización española fue nutrido por la migración europea, italianos en Argentina, ingleses en Chile etc. etc.

AM. : ¿Un mestizaje fabuloso?

OT. : Un mestizaje fabuloso (8) que nos ha dado un manera de aprehender la vida y la cultura completamente diferente, y es esto lo que nos acerca y nos aleja también del mundo occidental


AM. : Como usted dice: Eso hace parte de la atracción que mucha gente europea tiene por América Latina, donde la emoción y la sensibilidad también hacen parte de la razón política.

OT. : Exactamente. Y esto se manifiesta hoy día por la nueva situación que vive el continente, volvemos nuevamente, no a los años 70, pero a este espíritu de democracia y libertad…Como si lo hubiéramos olvidado. La historia jamás se repite de la misma manera, pero lo esencial, la matriz, la originalidad, la creatividad de las luchas es la misma. Y esta originalidad se nutre de esta mezcla, de esta apertura que tienen los pueblos del continente. Pero esta vez con un componente nuevo que es la presencia masiva de la expresión étnica. Es un nuevo aporte, hoy en día yo me siento mas comprometido en lo inmediato con el pueblo boliviano que con el mío (no tengo escrúpulos en decirlo así fríamente), porque hoy mi país vive en un liberalismo total. Donde una parte de la clase media que participo en los últimos momentos al derrocamiento de la dictadura, han usurpado el poder y no tienen ninguna preocupación valida, rigurosa y justa hacia los pobres de hoy que son más numerosos que ayer, viven en la despreocupación total de la justicia, están en el destape español, farándula (en chile)

AM. : “El apagón cultural” (9)

OT. : Exacto, y contrariamente a lo que se dice, que fue durante la dictadura que hubo “el apagón cultural” yo pienso que fue en el periodo dictatorial que el desarrollo cultural tuvo su apogeo, fue en ese tiempo que mi generación tenia la fuerza y el enorme deseo de enfrentarse con cultura y creación (10) al oscurantismo de la derecha dictatorial.

Volviendo a atrás este aporte nuevo, es decir lo étnico (que no es necesariamente nuevo, si no que hoy en día es más visible), En la historia del continente los pueblos autóctonos siempre han vuelto “a la carga” por sus derechos fundamentales, sobre todo en aquellos países donde representan una población importante, o donde simbólicamente están en la conciencia de los “nacionales”… Además porque esta parte de la historia continental es una herida que no está cicatrizada por la acción de la justicia. En chile por ejemplo, donde la población autóctona es minoritaria, existe el pueblo Mapuche (11), jamás vencido ni por los españoles ni por los chilenos, ellos vuelven siempre “a la carga”. Porque ahí esta nuevamente esa cicatriz no sanada, y es una de nuestras grandes vergüenzas nacionales, de nosotros los mestizos, en 200 años no hemos sido capaces de encontrar una solución a la injusticias que padece este pueblo que desde hace 5 siglos luchan por el derecho fundamental, que es el derecho a su propia tierra.


AM. : Es interesante lo que usted dice, de este mestizaje cultural de la identidad latino-americana, hecha de una multiplicidad de aportes diferentes y que lleva en si una forma de resistencia a la uniformidad de una cultura de masas…

OT. : Así es, todo esta ligado. Nosotros los países latino-americanos nos liberamos del colonialismo español colectivamente en un periodo de 15 años aproximadamente y solo no fue posible para algunas naciones que estaban lejos del centro de la rebelión, a pesar de los embates de la historia contemporánea aun conservamos una visión bolivariana de nuestro continente (12), más aun, hoy día viviendo aquí en Francia, país que quiero mucho, somos empujados de una manera muy sutil e interesante a perder nuestro fronteras natales, para convertirnos en “latino-americanos”; pues cada ves que una persona francesas nos pregunta: -¿De dónde vienes tú?- y tu respondes: -Soy Chileno- inmediatamente el Francés dice: ¡Ah Latino-americano!.

Como estamos unidos culturalmente a Francia por de estrechas relaciones culturales, simbólicas (13) e históricas, aceptamos el hecho que ser latinoamericano es más importante que ser simplemente chileno (como lo es en mi caso) y sobre todo cuando se viene de naciones francófilas como son la Argentina, Uruguay y Chile…En los años 50 Andre Malraux, en un discurso en las Naciones Unidas nos llamaba “pueblos latino-americanos” , mientras que los estadounidenses insistían en nombrarnos “South América” Y nosotros, finalmente, mas bien dicho, algunos estratos de las sociedades latinoamericanas, nos reconocemos mas abiertamente como “Latinos que Sudacas”, porque estamos lejos de los “gringos” y nos sentimos mas “occidentales europeos, que occidentales gringos”…. Pero bueno la realidad es otra, porque una gran mayoría de los continentales latinos toman Coca cola, escuchan música yankee, y nuestro continente es aun muy dependiente política y económicamente de la dominación americana. Pero en el fondo de nosotros cuando hemos tenido la posibilidad de conocer Europa, confírmanos esta pertenecía cultural accidental europea, y de una forma u otra en las creaciones de las canciones de “protesta” de aquella época esta visión de nuestra relación con el mundo se manifiesta claramente.


Notas:

1. Sur la naissance des « cabarets latino-américains engagés », voir p.62-66 : La Nouvelle Chanson chilienne et les peñas.
2. Violeta Parra (1917-1967) est une artiste chilienne dont le rôle fut fondamental dans l’émergence de la Nouvelle Chanson chilienne dans les années 1960.
3. Atahualpa Yupanqui (1908-1992) est un grand chanteur populaire argentin, chef de file du renouveau de la musique folklorique en Argentine, aux côtés de la chanteuse Mercedes Sosa, pendant les années 1950-1960.
4. Victor Jara (1932-1973), symbole de la chanson de protestation sous le gouvernement de Salvador Allende, est assassiné dans le Stade National du Chili, le 15 septembre 1973. Voir p.93-95 : La culture : la cible numéro1.
5. Sur la recherche artistique de la Nouvelle Chanson chilienne, voir p.66 : La NCCH, vecteur d’une culture vivante alliant tradition et modernité.
6. Sur l’élan culturel latino-américain des années 1960, voir p.53-60 : L’art engagé, vecteur privilégié de la lutte pour un nouveau projet de société et sur le rôle des écrivains et poètes latino-américains, p.70-74 : « L’antidote latino-américain » : Le métissage culturel intrinsèque aux sociétés latino-américaines.
7. Sur l’ancrage particulier de l’art et la pensée latino-américaine dans la vie, voir p.64-65 : La peña : le lieu privilégié d’une solidarisation autour de la culture populaire et p.67-74 : Réflexions sur les liens entre résistance culturelle et identité latino-américaine.
8. Sur l’esprit de métissage latino-américain, voir p.70-74 : « L’antidote latino-américain » : Le métissage culturel intrinsèque aux sociétés latino-américaines.
9. « La coupure culturelle », provoquée par la répression dictatoriale qui réduit terriblement la créativité artistique et intellectuelle. Voir p. 95-96 : L’anéantissement des espaces d’échange et l’ « apagón cultural ».
10. Osvaldo, qui n’a quitté le Chili qu’en 1985, fait allusion ici aux peñas de l’intérieur, qui ont continué clandestinement sous la dictature. A ce sujet, voir p.93-95 : La culture : la cible numéro1.
11. Les Indiens Mapuche représentent 87% de la population autochtone du Chili, avec plus de 600 000 personnes ; persécutés par l’Etat chilien et les grandes compagnies forestières, ils essaient de se maintenir sur les terres historiques qu’ils habitent, situées au sud du fleuve Bío-Bío.
12. En référence à la pensée du père de l’indépendance, Simón Bolivar (1783-1830), qui rêvait de former l’Union des pays latino-américains libérés. Sur ce « sentiment historique latino-américain », voir p.53-58 : Un effort de redéfinition des peuples latino-américains par eux-mêmes.
13. Sur les liens entre la France et l’Amérique Latine, voir p.111-113 : Paris, lieu de révélation d’une certaine « identité latino-américaine ».

No hay comentarios.: