febrero 09, 2009

Un regalo de Osvaldo Torres, segunda parte


AM. : ¿Cómo llegó usted al compromiso con su arte, cuales fueron los hechos que lo llevaron a tomar conciencia?

OT. : Vengo de una familia, donde mi bisabuelo era trompetista, y mi padre pianista, y entre el origen español de la familia de mi padre, y autóctono de mi madre, mi infancia se desarrollo en una lucha constante entre dos mundo, la música clásica (padre), y la popular (madre)

AM. : ¡Que riqueza!

OT. : Primero que nada el barrio donde vivía era multi-étnico: El panadero era de origen italiano, el dueño de los buses serbo-croata, mis vecinos cercanos bolivianos y peruanos, y en la casa de “José Medina” (amigo de infancia) había una cofradía de bailes Chinos que bailaba a la Virgen del Carmen, el ¡1 2 123! de los bombos y las flautas andinas me acompaño desde muy pequeño, a los 5 años entre al conservatorio Juan Sebastián Bach, y una parte importante de mi familia era de izquierda. En este contexto, yo me acerque naturalmente a la música tradicional, especialmente la “andina” y en aquellos tiempos practicar este tipo de expresión musical, significaba inmediatamente un cierto compromiso, desde muy pequeño fui lector de literatura europea y latino-americana y mi militancia en la izquierda comenzó a los 15 años, todos estos contenidos de apertura y libertad me llevaron necesariamente a comprometerme con la causa popular y el humanismo, antes de la elección de Salvador Allende, yo había creado ya un conjunto musical en mi Liceo: “Los del Liceo”, para finalmente a fines de los anos 70 influenciar a unos primos lejanos que eran excelentes músicos y crear el “Grupo Illapu”.(14) Aquí comenzó una vida mas cercana al compromiso artístico, que salía del “amateurismo provinciano” y que caminaba a pasos firmes hacia el profesionalismo y el compromiso total, fue así que con Illapu participamos activamente en todas las manifestación del Gobierno Popular, y mas tarde después un corto receso, septiembre 1973-74, comenzamos a reagruparnos nuevamente para emprender la resistencia cultural contra la dictadura. El año 1977 yo abandone el grupo Illapu definitivamente y comencé mi camino de Autor Compositor e Intérprete.

AM. : ¿Cuándo fue creado ILLAPU?


OT. : En 1971

AM. : ¿Actuaron ustedes en La Peña de Los Parras? (15)


OT. : Tratamos…En tanto que público yo conocí la Peña de los Parras en 1969, ¡Era bien joven ah!...Tenia 16 años.


AM. : ¿Usted cantaba en aquel tiempo?

OT. : Si, pero en mi intimidad, no tenia aun la fuerza de cantar delante de esos personajes que eran sagrados para mi. En 1971 cuando al fin dejamos Antofagasta par “conquistar Santiago”, tratamos de ofrecer nuestros servicios a la Peña de los Parras, pero fuimos muy mal acogidos, y no hicieron comprender que no estábamos a la altura del lugar.

AM. : ¿Sus canciones eran comprometidas o de “protesta” en ese tiempo?

OT. : ¡Si, si! Bien comprometidas, la primera canción que yo escribí y compuse para los Illapus creo que se llamaba “Marchan Los Obreros” esta es una canción que cantamos mucho en los festivales del norte de chile en el periodo de la Unidad Popular. Era un bello panfleto de un joven de 17, y en aquel tiempo era importante empuñar este tipo de canciones.

AM. : ¿El contexto estaba exacerbado?

OT. : Si, pero era nuestro deber, teníamos conciencia política, En aquel tiempo los jóvenes como nosotros teníamos dos posibilidades… ¿Qué estoy diciendo?... En realidad había más, pero yo veía dos. Después de haber hecho la primaria en un colegio privado y ultra católico, podía haber sido cura o bien comunistas por lazos familiares, pero como en aquel tiempo las influencias del anticomunismo, estaban por todas partes y yo los sentía un poco “duros”, aceptándolos nunca me acerque mucho de ellos, además el movimiento hippie estaba en su apogeo y con mi primo Roberto M. nos disfrazábamos con pantalones floreados ¡Quel horreur!

AM. : ¿Más interesado por la libertad que de un partido dogmático?

OT. : No necesariamente bajo ese prisma. Desde el comienzo yo fui Guevarista (16), yo leía todas sus entrevistas y sus escritos: El decía que se interesaba a Hemingway, la literatura francesa, que leía Margarita Duras, Malraux, el Che había dicho que leer la “Condition humaine” era una acto importante. Y cuando finalmente tuve la oportunidad de leer esta obra, me dije: seguir las ideas de un hombre que piensa así, vale la pena. Mas tarde cuando vi en el Centro cultural Franco Chileno de Antofagasta una noticia que mostraba a Andre Malraux haciendo el discurso para recibir los restos de Jean Moulin en el Panteón de Paris, pensé que ese tipo de vida cultural quería para mi país, que ese estado de libertad me convenía más. En mi tiempo la lengua francesa e inglesa eran opciones que se podían tomar al interior de la escolaridad, en general los “mateos” elegían el inglés y los artistas y los flojos el francés, siempre tuve profesores de francés muy cultos que aparte de la lengua nos transmitían una cultura solidaria, igualitaria y libertaria, estos tres principios están más cerca de mi forma de verla la sociedad, la vida, y el compromiso.

AM. : ¿Entonces usted se nutrió de cultura francesa y latino americana?

OT. : Mas bien de dicho de cultura europea, pues como le decía anteriormente la cultura de nuestro continente la llevamos muy profundamente, esta apertura que tenemos hacia los otros no es algo que esta ahí a partir de la llegada de los españoles, no porque toda esa antropología de los anos 60 y 70 que trataba de explicar nuestra existencia a través de la visión exclusiva de los cronistas, encerrándonos en vitrinas de museos, ha quedado atrás, hoy en día antropólogos latino-americanos (17) avanzan la idea que bien antes de la colonización española nuestro continente era tierra de mestizaje; los incas viajaron a la Isla de Pascua; que la nación aymará tuvo contactos con en el sur del actual Brasil. Sabemos hoy que las grandes civilizaciones del continente se conocían entre ellas; es por esto que también sabemos que un aborigen Sioux de la América del Norte en su cosmovisión y en su fundamento mítico no esta alejado de los Mapuches… Quiere reafirmar que estas mezclas humanas del continente comenzaron cuando el estrecho de Béring se descongeló y los habitantes de Asia Menor comenzaron a viajar al sur de nuestro continente, lo digo de una forma un poco caricatural, pero recuerdo que hace unos años atrás asistí a una conferencia sobre los textiles de Tibet y los que mas me sorprendió, es que la utilización de los colores naturales del Yaks y la forma simbólica de los tejidos tenia muchas similitudes con la practicas de los aymaras y la Llamas como lo explica muy bien Verónica Cereceda (antropóloga chile especialista de los textiles aymaras), en concreto la universalidad de lo humano no es solo condición de nuestro continente, si no que a pesar de todo lo que se ha dicho hacemos parte de esta humanidad, dividida en continentes, naciones, países, pueblos etc. Sin embargo en nuestra diversidad tenemos una unidad cultural que tratamos de conservar y desarrollar.

Notes:

14. Sur le parcours du groupe Illapu, voir p.62-66 : La nouvelle Chanson chilienne et les peñas engagées.

15. Peña créée en 1965 à Santiago par la chanteuse folklorique Violeta Parra et ses deux enfants, Angel et Isabel Parra. Elle devient rapidement le centre de la Nouvelle Chanson chilienne.

16. Sur la pensée guévariste, voir p. 203 le document sur la figure de l’homme nouveau latino-américain, adjoint aux témoignages d’Osvaldo.

17. Sur le renouveau des sciences sociales en Amérique Latine, voir p.53-58 : Un effort de redéfinition des peuples latino-américains par eux-mêmes.

No hay comentarios.: