febrero 15, 2009

Entre presencia y ausencia


En Uruguay hay una pequeña conmoción porque vuelven a tocar los Olimareños. Para los que no lo tengan muy claro es un dúo que explotó por los '60, contemporáneos de Zitarrosa y Viglietti y que se volvieron parte importante del movimiento de la Nueva Canción en Latinoamérica. Vivieron el exilio y otros sufrimientos más, pero pudieron volver el 84 a Uruguay con un multitudinario concierto en Montevideo. Dejaron de cantar por razones nunca dichas públicamente en 1990 y desde entonces cada uno siguió su carrera solista, al parecer uno con más éxito que otro pero de todos modos ambos con muchas presentaciones y varios discos a sus espaldas.

El asunto es que el Pepe Guerra, la voz "ronca" del dúo, decidió que ya estaba bueno y que el 2009 sería el año de su retiro, justo cuando llega a los 65. Y por eso convenció a su ex compañero Braulio López de juntarse por última vez, con un concierto monumental como el de 1984, en el Centenario. La cosa prendió rápido y hasta se habló de una segunda fecha.

Sin embargo bastaba una mirada rápida por algunos medios que tenían espacio para comentarios para ver al acidez de las palabras que lanzaban varios de los que se definen como admiradores del grupo. La vuelta, al parecer, era casi una burla para muchos de ellos, que querían quedarse con el recuerdo de lo que fueron, que incluso era casi una broma porque el famoso concierto de hace 25 años fue, a juicio de muchos, "un fiasco" ya que incluso uno de los Olimareños se había subido a cantar en condiciones poco decorosas. La reunida, en resumen, era de mentira, y todo se hacía por la plata, tal como se sentencia en cada vuelta de cualquier agrupación de cualquier estilo en cualquier parte del mundo.

Bueno, esta vez haré el papel del ingenuo tonto útil. Creo que puedo entender que un artista que ha tenido una carrera tan larga, llena de éxitos, momentos tan delicados y entrañables, y ya en los tramos finales de su trayectoria puede sentir el derecho, primero, de darse un gusto, de cerrar su historia reviviendo lo que, quizás, fue su mayor gloria artística. No logro entender lo malo de que el Pepe Guerra se quiera retirar rearmando los Olimareños y sintiendo otra vez ese enorme impacto que debe ser estar parado ante una multitud en uno de los estadios más simbólicos del mundo.

Por otra parte tampoco me parece tan inconcebible que dos personas puedan zanjar diferencias con 20 años de distancia. Quizás no serán amigos y al parecer por largos años que duro el dúo tampoco lo fueron pero sí está la posibilidad de salvar las distancias y darse un regalo mutuo.

Este concierto, además, es un regalo para todos los que han escuchado los discos de los Olimareños y jamás pensaron que tendrían una posibilidad de verlos cantar. No hay nada más bonito para un seguidor de cualquier artista encontrar de golpe que está la chance de tener un nuevo acercamiento con algo que se había forjado en la mente de un modo un tanto abstracto y que era parte de algo ya irrevivible.

Finalmente, creo yo, toda persona tiene derecho a cerrar sus ciclos, a despedirse como quiera con quien quiera y de la forma que quiera. Justamente un contemporáneo de Guerra y López, Alfredo Zitarrosa, decía en una zamba que "sin adioses, el amar y el morir, nunca son olvido". Bueno, ellos saben cómo quieren irse. Si es dándole un regalo a 40 ó 50 mil personas y escribiendo con la mejor letra una página más de una historia legendaria, mucho mejor.

febrero 09, 2009

Un regalo de Osvaldo Torres, segunda parte


AM. : ¿Cómo llegó usted al compromiso con su arte, cuales fueron los hechos que lo llevaron a tomar conciencia?

OT. : Vengo de una familia, donde mi bisabuelo era trompetista, y mi padre pianista, y entre el origen español de la familia de mi padre, y autóctono de mi madre, mi infancia se desarrollo en una lucha constante entre dos mundo, la música clásica (padre), y la popular (madre)

AM. : ¡Que riqueza!

OT. : Primero que nada el barrio donde vivía era multi-étnico: El panadero era de origen italiano, el dueño de los buses serbo-croata, mis vecinos cercanos bolivianos y peruanos, y en la casa de “José Medina” (amigo de infancia) había una cofradía de bailes Chinos que bailaba a la Virgen del Carmen, el ¡1 2 123! de los bombos y las flautas andinas me acompaño desde muy pequeño, a los 5 años entre al conservatorio Juan Sebastián Bach, y una parte importante de mi familia era de izquierda. En este contexto, yo me acerque naturalmente a la música tradicional, especialmente la “andina” y en aquellos tiempos practicar este tipo de expresión musical, significaba inmediatamente un cierto compromiso, desde muy pequeño fui lector de literatura europea y latino-americana y mi militancia en la izquierda comenzó a los 15 años, todos estos contenidos de apertura y libertad me llevaron necesariamente a comprometerme con la causa popular y el humanismo, antes de la elección de Salvador Allende, yo había creado ya un conjunto musical en mi Liceo: “Los del Liceo”, para finalmente a fines de los anos 70 influenciar a unos primos lejanos que eran excelentes músicos y crear el “Grupo Illapu”.(14) Aquí comenzó una vida mas cercana al compromiso artístico, que salía del “amateurismo provinciano” y que caminaba a pasos firmes hacia el profesionalismo y el compromiso total, fue así que con Illapu participamos activamente en todas las manifestación del Gobierno Popular, y mas tarde después un corto receso, septiembre 1973-74, comenzamos a reagruparnos nuevamente para emprender la resistencia cultural contra la dictadura. El año 1977 yo abandone el grupo Illapu definitivamente y comencé mi camino de Autor Compositor e Intérprete.

AM. : ¿Cuándo fue creado ILLAPU?


OT. : En 1971

AM. : ¿Actuaron ustedes en La Peña de Los Parras? (15)


OT. : Tratamos…En tanto que público yo conocí la Peña de los Parras en 1969, ¡Era bien joven ah!...Tenia 16 años.


AM. : ¿Usted cantaba en aquel tiempo?

OT. : Si, pero en mi intimidad, no tenia aun la fuerza de cantar delante de esos personajes que eran sagrados para mi. En 1971 cuando al fin dejamos Antofagasta par “conquistar Santiago”, tratamos de ofrecer nuestros servicios a la Peña de los Parras, pero fuimos muy mal acogidos, y no hicieron comprender que no estábamos a la altura del lugar.

AM. : ¿Sus canciones eran comprometidas o de “protesta” en ese tiempo?

OT. : ¡Si, si! Bien comprometidas, la primera canción que yo escribí y compuse para los Illapus creo que se llamaba “Marchan Los Obreros” esta es una canción que cantamos mucho en los festivales del norte de chile en el periodo de la Unidad Popular. Era un bello panfleto de un joven de 17, y en aquel tiempo era importante empuñar este tipo de canciones.

AM. : ¿El contexto estaba exacerbado?

OT. : Si, pero era nuestro deber, teníamos conciencia política, En aquel tiempo los jóvenes como nosotros teníamos dos posibilidades… ¿Qué estoy diciendo?... En realidad había más, pero yo veía dos. Después de haber hecho la primaria en un colegio privado y ultra católico, podía haber sido cura o bien comunistas por lazos familiares, pero como en aquel tiempo las influencias del anticomunismo, estaban por todas partes y yo los sentía un poco “duros”, aceptándolos nunca me acerque mucho de ellos, además el movimiento hippie estaba en su apogeo y con mi primo Roberto M. nos disfrazábamos con pantalones floreados ¡Quel horreur!

AM. : ¿Más interesado por la libertad que de un partido dogmático?

OT. : No necesariamente bajo ese prisma. Desde el comienzo yo fui Guevarista (16), yo leía todas sus entrevistas y sus escritos: El decía que se interesaba a Hemingway, la literatura francesa, que leía Margarita Duras, Malraux, el Che había dicho que leer la “Condition humaine” era una acto importante. Y cuando finalmente tuve la oportunidad de leer esta obra, me dije: seguir las ideas de un hombre que piensa así, vale la pena. Mas tarde cuando vi en el Centro cultural Franco Chileno de Antofagasta una noticia que mostraba a Andre Malraux haciendo el discurso para recibir los restos de Jean Moulin en el Panteón de Paris, pensé que ese tipo de vida cultural quería para mi país, que ese estado de libertad me convenía más. En mi tiempo la lengua francesa e inglesa eran opciones que se podían tomar al interior de la escolaridad, en general los “mateos” elegían el inglés y los artistas y los flojos el francés, siempre tuve profesores de francés muy cultos que aparte de la lengua nos transmitían una cultura solidaria, igualitaria y libertaria, estos tres principios están más cerca de mi forma de verla la sociedad, la vida, y el compromiso.

AM. : ¿Entonces usted se nutrió de cultura francesa y latino americana?

OT. : Mas bien de dicho de cultura europea, pues como le decía anteriormente la cultura de nuestro continente la llevamos muy profundamente, esta apertura que tenemos hacia los otros no es algo que esta ahí a partir de la llegada de los españoles, no porque toda esa antropología de los anos 60 y 70 que trataba de explicar nuestra existencia a través de la visión exclusiva de los cronistas, encerrándonos en vitrinas de museos, ha quedado atrás, hoy en día antropólogos latino-americanos (17) avanzan la idea que bien antes de la colonización española nuestro continente era tierra de mestizaje; los incas viajaron a la Isla de Pascua; que la nación aymará tuvo contactos con en el sur del actual Brasil. Sabemos hoy que las grandes civilizaciones del continente se conocían entre ellas; es por esto que también sabemos que un aborigen Sioux de la América del Norte en su cosmovisión y en su fundamento mítico no esta alejado de los Mapuches… Quiere reafirmar que estas mezclas humanas del continente comenzaron cuando el estrecho de Béring se descongeló y los habitantes de Asia Menor comenzaron a viajar al sur de nuestro continente, lo digo de una forma un poco caricatural, pero recuerdo que hace unos años atrás asistí a una conferencia sobre los textiles de Tibet y los que mas me sorprendió, es que la utilización de los colores naturales del Yaks y la forma simbólica de los tejidos tenia muchas similitudes con la practicas de los aymaras y la Llamas como lo explica muy bien Verónica Cereceda (antropóloga chile especialista de los textiles aymaras), en concreto la universalidad de lo humano no es solo condición de nuestro continente, si no que a pesar de todo lo que se ha dicho hacemos parte de esta humanidad, dividida en continentes, naciones, países, pueblos etc. Sin embargo en nuestra diversidad tenemos una unidad cultural que tratamos de conservar y desarrollar.

Notes:

14. Sur le parcours du groupe Illapu, voir p.62-66 : La nouvelle Chanson chilienne et les peñas engagées.

15. Peña créée en 1965 à Santiago par la chanteuse folklorique Violeta Parra et ses deux enfants, Angel et Isabel Parra. Elle devient rapidement le centre de la Nouvelle Chanson chilienne.

16. Sur la pensée guévariste, voir p. 203 le document sur la figure de l’homme nouveau latino-américain, adjoint aux témoignages d’Osvaldo.

17. Sur le renouveau des sciences sociales en Amérique Latine, voir p.53-58 : Un effort de redéfinition des peuples latino-américains par eux-mêmes.

Un regalo de Osvaldo Torres


Por estos días debería subirse al sitio de podomatic el último Americanto que se emitió por Radio Nuevo Mundo el domingo 8 de febrero y que se basa en una entrevista a Osvaldo Torres, quien presenta su nuevo trabajo "Ajayu".

Siguiendo con esta línea de entrega generosa de valioso material, hace pocos días este notable creador chileno radicado en Francia me envió el texto que compartimos a continuación y que trata de una entrevista que le realizaron para el libro "Mémoires latino-américaines contre l'oppression" de Alice Médigue. En ella conversa sobre las peñas, la cultura latinoamericana y, por cierto, su propia experiencia musical. Son tres partes y aquí va la primera.



Alice Medigue: ¿Puede usted hablarme de la Peña latino americana?

Osvaldo Torres: Las peñas hacen parte de la tradición musical latinoamericana, cuya representación más importante se da en Bolivia Argentina Uruguay y Chile. En nuestro país a partir de los años 50 se desarrollan algunos lugares donde algunos artistas manipulan la expresión folklórica musical tratando de darles un valor diferente, y a medida que las contradicciones políticas van aumentando en intensidad, muchos de estos actores del ámbito cultural asumen una posición clara frente a las injusticias y las desigualdades y se oponen musicalmente a una expresión cultural “burguesa”. Esta cultura “burguesa” estaba representada en el caso de chile por una fuerte tradición de folklore paisajista y bucólico, que representaba en el general al campesino del sur del país, como un ser flojo, borracho y machista, pero por sobre todo que cantaba a las virtudes del patrón, el terrateniente.

AM. : ¿Algo así como un nacionalismo de derecha?

OT. : ¿Un nacionalismo de de derecha?...Si podríamos llamarlo así también. La situación política de aquel entonces, provoco una radicalización de estos lugares (las peñas) y se fueron desarrollando las “Peñas comprometidas”. Era en esos lugares que podía escucharse con claridad “la canción de protesta” como se llamaba en esos tiempos, y que ya tenía raíces sólidas con las creaciones de importantes creadores de Argentina y Chile: Atahualpa Yupanqui y Violeta Parra. Si embargo estos lugares tenían también un lado bien comercial, que permitía pagar a los artista, eran restaurantes donde al mismo tiempo que se comía, el silencio era sagrado pues se venia esencialmente a escuchar a los artistas.

AM. : ¿La música y los textos eran lo más importante?

OT. : Exactamente, y a medida que “las peñas” se desarrollaban, que los artistas grababan su primeros discos (LP), que el Partido Comunista de Chile creaba infraestructuras por la promoción de estos artistas, este movimiento comenzó a tener un representativita mas masiva e importante en nuestra sociedad y la “canción protesta” se escuchaba también a través de ciertos medios de comunicación y se enraizaba solidamente en los movimientos populares que se alzaban en aquella época. Es a partir de los años 60 que este movimiento comienza a ser llamado “La nueva canción Chilena”. Movimiento de la Nueva Canción Chilena” que estaba representado mayoritariamente por artistas militantes del Partido Comunista como Quilapayun, Inti-Illimani, Isabel y Ángel Parra, Rolando Alarcón, Trío Lonqui y solo estoy nombrando algunos…Pero quizás el más importante de aquel tiempo, por su creación, compromiso y calidad artística fue Víctor Jara(4). Todos estos artistas hicieron realidad el sueño de una generación que buscaba algo diferente a lo que los medios “oficiales” difundían. La Nueva Canción Chilena, era en la realidad concreta algo verdaderamente nuevo, por la calida de sus textos, la búsqueda de otros horizontes musicales, era una canción poética lejana del panfleto político, a pesar que durante el Gobierno de Salvador Allende, se produjeron creaciones panfletarias y militantes que estaban lejos de la calidad artística pero muy cerca de la coyuntura política del momento. Eran canciones necesarias. La NCCH, fue una canción de calidad en el texto, la poesía y de excelente estructura musical, (5) expresaba con estas características mensajes de amor, de justicia, de libertad…Eran los anos 70, estábamos apasionados por la imagen de combate, de idealismo y romántica de Ernesto Che Guevara, existía un impulso cultural sin paralelos con otra época, La literatura Latino-americana, con su “realismo mágico”. Escritores como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, José Maria Arguedas, Alejo Carpentier, Julio Cortazar et etc. Todo este impulso cultural y continental le daba a nuestro país y al continente un reconocimiento universal, que finalmente se concretizo con los premios noveles de Pablo Neruda y más tarde Gabriel García Márquez, Y que finalmente influencio también Europa. (6) Este era el contexto de aquella época, esto se podía sentir y vivir a veces en las peñas, esta era la cultura que se oponía a la concepción burguesa.

AM. : Usted ha mezclado artistas argentinos, colombianos, chilenos etc. ¿Existía un desarrollo latino-americano de la cultura?

OT. : En alguna medida si. Es un movimiento que se podría llamar latino-americano, sin embargo pienso que en aquel tiempo el centro y el desarrollo más importante se producía en Chile por las condiciones políticas excepcionales que vivía nuestro país, y que con respecto a la Nueva Canción Chilena, es ésta que influencia al resto del continente, todo esto lo digo humildemente, por supuesto.

AM. : He escuchado hablar de la “Casa Latinoamericana en Buenos Aires” ¿Pudo esta Peña ser influenciada por el movimiento chileno?


OT. : Si, esta peña es una creación que llego mas tarde, pero en argentina existía una tradición de lugares donde se podía escuchar música y comer. Todo esto en un ambiente “folklórico”. Pero específicamente “las Peñas comprometidas son otra cosa. Eran lugares muy simbólicos, sacralizados bajo el signo del compromiso, con habitudes que entraban más en el “rito casi religioso” que en lo puramente artístico, mirado con el prisma de hoy nos podrían parecer muy sectarios. En Aquel entonces la izquierda latino americana se construía bajo el prima del Marxismo Leninismo, con todo lo nocivo que podía resultar para la libertad individual. Expreso esto hoy con toda la distancia que puede existir. (yo viví al interior de todo esto sin pensar siquiera en lo negativo del Estalinismo), mas aun yo milite en partido trotskista, donde “no había la obligación revolucionaria de leerlo” Y cuando finalmente tome la decisión de leerlo, me aburrí de muerte, en el no había nada que pudiera interesarme a parte de las teorías generales, que tuene que con la lucha frontal contra la burguesía, le faltaba todo el contenido latino- americano, le faltaba el sol, la poesía, la salsa, la ganas de vivir y por sobre todo la libertad de creación…Inmediatamente me dirigí con mas fuerza hacia la literatura latino-americana infinitamente mas rica y nuestra, con su filosofía bien LATINA.


AM. : ¿Y bien enclavada en la realidad y las sensaciones?


OT. : En la realidad y en la vida (7)… ¿Como decir?...En la magia cotidiana de la vida latino-americana, con ese mestizaje extraordinario que después de la colonización española fue nutrido por la migración europea, italianos en Argentina, ingleses en Chile etc. etc.

AM. : ¿Un mestizaje fabuloso?

OT. : Un mestizaje fabuloso (8) que nos ha dado un manera de aprehender la vida y la cultura completamente diferente, y es esto lo que nos acerca y nos aleja también del mundo occidental


AM. : Como usted dice: Eso hace parte de la atracción que mucha gente europea tiene por América Latina, donde la emoción y la sensibilidad también hacen parte de la razón política.

OT. : Exactamente. Y esto se manifiesta hoy día por la nueva situación que vive el continente, volvemos nuevamente, no a los años 70, pero a este espíritu de democracia y libertad…Como si lo hubiéramos olvidado. La historia jamás se repite de la misma manera, pero lo esencial, la matriz, la originalidad, la creatividad de las luchas es la misma. Y esta originalidad se nutre de esta mezcla, de esta apertura que tienen los pueblos del continente. Pero esta vez con un componente nuevo que es la presencia masiva de la expresión étnica. Es un nuevo aporte, hoy en día yo me siento mas comprometido en lo inmediato con el pueblo boliviano que con el mío (no tengo escrúpulos en decirlo así fríamente), porque hoy mi país vive en un liberalismo total. Donde una parte de la clase media que participo en los últimos momentos al derrocamiento de la dictadura, han usurpado el poder y no tienen ninguna preocupación valida, rigurosa y justa hacia los pobres de hoy que son más numerosos que ayer, viven en la despreocupación total de la justicia, están en el destape español, farándula (en chile)

AM. : “El apagón cultural” (9)

OT. : Exacto, y contrariamente a lo que se dice, que fue durante la dictadura que hubo “el apagón cultural” yo pienso que fue en el periodo dictatorial que el desarrollo cultural tuvo su apogeo, fue en ese tiempo que mi generación tenia la fuerza y el enorme deseo de enfrentarse con cultura y creación (10) al oscurantismo de la derecha dictatorial.

Volviendo a atrás este aporte nuevo, es decir lo étnico (que no es necesariamente nuevo, si no que hoy en día es más visible), En la historia del continente los pueblos autóctonos siempre han vuelto “a la carga” por sus derechos fundamentales, sobre todo en aquellos países donde representan una población importante, o donde simbólicamente están en la conciencia de los “nacionales”… Además porque esta parte de la historia continental es una herida que no está cicatrizada por la acción de la justicia. En chile por ejemplo, donde la población autóctona es minoritaria, existe el pueblo Mapuche (11), jamás vencido ni por los españoles ni por los chilenos, ellos vuelven siempre “a la carga”. Porque ahí esta nuevamente esa cicatriz no sanada, y es una de nuestras grandes vergüenzas nacionales, de nosotros los mestizos, en 200 años no hemos sido capaces de encontrar una solución a la injusticias que padece este pueblo que desde hace 5 siglos luchan por el derecho fundamental, que es el derecho a su propia tierra.


AM. : Es interesante lo que usted dice, de este mestizaje cultural de la identidad latino-americana, hecha de una multiplicidad de aportes diferentes y que lleva en si una forma de resistencia a la uniformidad de una cultura de masas…

OT. : Así es, todo esta ligado. Nosotros los países latino-americanos nos liberamos del colonialismo español colectivamente en un periodo de 15 años aproximadamente y solo no fue posible para algunas naciones que estaban lejos del centro de la rebelión, a pesar de los embates de la historia contemporánea aun conservamos una visión bolivariana de nuestro continente (12), más aun, hoy día viviendo aquí en Francia, país que quiero mucho, somos empujados de una manera muy sutil e interesante a perder nuestro fronteras natales, para convertirnos en “latino-americanos”; pues cada ves que una persona francesas nos pregunta: -¿De dónde vienes tú?- y tu respondes: -Soy Chileno- inmediatamente el Francés dice: ¡Ah Latino-americano!.

Como estamos unidos culturalmente a Francia por de estrechas relaciones culturales, simbólicas (13) e históricas, aceptamos el hecho que ser latinoamericano es más importante que ser simplemente chileno (como lo es en mi caso) y sobre todo cuando se viene de naciones francófilas como son la Argentina, Uruguay y Chile…En los años 50 Andre Malraux, en un discurso en las Naciones Unidas nos llamaba “pueblos latino-americanos” , mientras que los estadounidenses insistían en nombrarnos “South América” Y nosotros, finalmente, mas bien dicho, algunos estratos de las sociedades latinoamericanas, nos reconocemos mas abiertamente como “Latinos que Sudacas”, porque estamos lejos de los “gringos” y nos sentimos mas “occidentales europeos, que occidentales gringos”…. Pero bueno la realidad es otra, porque una gran mayoría de los continentales latinos toman Coca cola, escuchan música yankee, y nuestro continente es aun muy dependiente política y económicamente de la dominación americana. Pero en el fondo de nosotros cuando hemos tenido la posibilidad de conocer Europa, confírmanos esta pertenecía cultural accidental europea, y de una forma u otra en las creaciones de las canciones de “protesta” de aquella época esta visión de nuestra relación con el mundo se manifiesta claramente.


Notas:

1. Sur la naissance des « cabarets latino-américains engagés », voir p.62-66 : La Nouvelle Chanson chilienne et les peñas.
2. Violeta Parra (1917-1967) est une artiste chilienne dont le rôle fut fondamental dans l’émergence de la Nouvelle Chanson chilienne dans les années 1960.
3. Atahualpa Yupanqui (1908-1992) est un grand chanteur populaire argentin, chef de file du renouveau de la musique folklorique en Argentine, aux côtés de la chanteuse Mercedes Sosa, pendant les années 1950-1960.
4. Victor Jara (1932-1973), symbole de la chanson de protestation sous le gouvernement de Salvador Allende, est assassiné dans le Stade National du Chili, le 15 septembre 1973. Voir p.93-95 : La culture : la cible numéro1.
5. Sur la recherche artistique de la Nouvelle Chanson chilienne, voir p.66 : La NCCH, vecteur d’une culture vivante alliant tradition et modernité.
6. Sur l’élan culturel latino-américain des années 1960, voir p.53-60 : L’art engagé, vecteur privilégié de la lutte pour un nouveau projet de société et sur le rôle des écrivains et poètes latino-américains, p.70-74 : « L’antidote latino-américain » : Le métissage culturel intrinsèque aux sociétés latino-américaines.
7. Sur l’ancrage particulier de l’art et la pensée latino-américaine dans la vie, voir p.64-65 : La peña : le lieu privilégié d’une solidarisation autour de la culture populaire et p.67-74 : Réflexions sur les liens entre résistance culturelle et identité latino-américaine.
8. Sur l’esprit de métissage latino-américain, voir p.70-74 : « L’antidote latino-américain » : Le métissage culturel intrinsèque aux sociétés latino-américaines.
9. « La coupure culturelle », provoquée par la répression dictatoriale qui réduit terriblement la créativité artistique et intellectuelle. Voir p. 95-96 : L’anéantissement des espaces d’échange et l’ « apagón cultural ».
10. Osvaldo, qui n’a quitté le Chili qu’en 1985, fait allusion ici aux peñas de l’intérieur, qui ont continué clandestinement sous la dictature. A ce sujet, voir p.93-95 : La culture : la cible numéro1.
11. Les Indiens Mapuche représentent 87% de la population autochtone du Chili, avec plus de 600 000 personnes ; persécutés par l’Etat chilien et les grandes compagnies forestières, ils essaient de se maintenir sur les terres historiques qu’ils habitent, situées au sud du fleuve Bío-Bío.
12. En référence à la pensée du père de l’indépendance, Simón Bolivar (1783-1830), qui rêvait de former l’Union des pays latino-américains libérés. Sur ce « sentiment historique latino-américain », voir p.53-58 : Un effort de redéfinition des peuples latino-américains par eux-mêmes.
13. Sur les liens entre la France et l’Amérique Latine, voir p.111-113 : Paris, lieu de révélation d’une certaine « identité latino-américaine ».

febrero 03, 2009

La maldición del arriero (algunos apuntes sobre "Arriba en la cordillera")



Lo ha dicho más de una vez pero la conferencia de prensa luego de la premiación en Olmué fue una nueva ocasión. Patricio Manns, con sus dos guitarpines sobre la mesa, dijo que "Arriba en la cordillera" no es de sus canciones favoritas. Siempre menciona, de hecho, "Valdivia en la niebla" como su máximo orgullo. No es nada extraño, en todo caso, que los compositores digan que el tema que los hizo más conocidos no sea el más logrado. Luis Advis lo dejó más que claro con la Cantata "Santa María de Iquique".

En unas vacaciones camino a las termas de Chillán (en una localidad que creo que se llamaba Las Trancas) alguna gente de la zona me contaba que la historia que dio origen a la canción era real y que, si no me equivoco, le había pasado a un tipo de orígenes rusos que vivía ahí y que incluso habría hecho un esbozo de tema que, por algún motivo, llegó a las manos de Manns, quien le habría puesto de su cosecha para armar el tema definitivo. Nada de raro, en todo caso, que muchos de los temas más populares tengan "versiones anteriores" y "reales autores". El caso del Gorro de Lana es muy conocido, por ejemplo. Varios amigos míos dicen que conocen "al autor original", que es de Chiloé y acusa traición. Con "La joya del pacífico" es otro tanto, que se supone que tiene más de algún aporte de Lázaro Salgado, según dicen sus cercanos.

En el libro de José Miguel Varas y Juan Pablo González "En busca de la música chilena", Manns dice que la canción fue compuesta ante la premura del tiempo porque Camilo Fernández le había pedido repertorio para hacer su primera grabación. En una noche de "inspiración forzada" se habría delineado uno de los temas más importantes de la música chilena. Casos como estos hay varios, le pasó a Los Blops con "Los momentos" y al Quilapayún con "La muralla" que dijeron los propios músicos que fueron temas hechos para completar sus LPs. Qué decir de la cantidad de temas que venían en el lado "B" de un single, casi a modo de relleno, y terminaron siendo sucesos. "Todos juntos" y "Si somos americanos" son dos de los casos que se me vienen a la cabeza.

Manns varias veces relativizó su carrera de músico, que veía casi como un complemento o un apoyo para lograr el reconocimiento como escritor. Recuerdo haber leído en una de las primeras entrevistas que da para la revista Ritmo dice que, justamente, lo que espera como cantante es juntar plata para publicar sus novelas. En pleno fervor de la UP comentó alguna vez que, aburrido de su imagen de estrella de cine, se dejó bigote y hasta se oscureció el pelo con tal de centrar el interés en su obra. Incluso por esos años El Musiquero publicó una entrevista con el sugerente título "No canto más por dinero". Por otro lado en la conferencia en Olmué se veía resignado a que no le dieran pelota en los medios de comunicación y ese mundo que parecía que eludía hace algunos años.

"Si Manns fuera mexicano tendría seis estatuas" me dijo Nano Acevedo alguna vez y puede que tenga mucha razón. Por ahora tendrá que conformarse con ocho millones de pesos, dos guitarpines tras haber ganado un concurso vía telefónica en el contexto del festival del Huaso, iconografía que claramente no le simpatiza mucho y con la que nada tiene que ver su brillante obra. Al menos le servirá de consuelo saber que ganó en "campo enemigo".

No sé, en resumen, si Manns tiene el reconocimiento que cree que se merece o el que uno puede creer que merece. Lo que nunca se puede saber con certeza es cuál es el reconocimiento que se merece, cómo se merece y por qué se merece. Pero sí es probable que muchas de sus canciones estén algo perdidas en nuestro patrimonio y que merezcan más escuchadas y más versiones. No todas son muy amigables a la primera audición pero generalmente se van descubriendo cosas nuevas.

Una última cosa. Quizás este último reconocimiento que siente que le es esquivo más cierto divismo innecesario de su círculo cercano lleve a que un tipo tan lúcido tenga perdidas ciertas proporciones. En la conferencia dijo que "yo sé que en algún momento la garganta no dejará que siga cantando, pero por el momento ustedes pudieron escuchar". Yo al menos no he escuchado dos versiones sobre lo deteriorada de su voz, pero el principal implicado, uno de los más grandes personajes de la música nacional, no quiere escucharse.

PS: gracias por las fotos de esta entrada y la anterior al gráfico que tenía Chilevisión para ayudar a la gente de prensa que andaba por allá. Se llamaba Jorge.