mayo 14, 2008

Arde la vida

Cuesta encontrar motivos por los que uno se pueda imaginar un sábado cualquiera de mayo en un casino en la localidad de San Rafael, provincia de Mendoza (a tres horas de la capital provincial), cerca de la medianoche, en una sala de conciertos improvisada que no tiene más de cinco mesas y lidiando con el ruido de las máquinas tragamonedas. Seguramente sólo la posibilidad de ver un concierto solista de Peteco Carabajal podría motivarme a pegarme el irracional pique y así fue.

Le había visto ya en el tributo a Carlos Carabajal que hicieron él y sus hermanos durante el 2007 y que se presentó en el Festival de Cosquín de este año, pero esa vez era con una patota enorme, un elenco de músicos, cuatro voces solistas, etc. Una cosa enorme. Ahora era mucho más sencillo, el cantor santiagueño en su estado más cómodo, con la banda reducida de guitarra, bajo y batería más su guitarra rítmica o el violín.

Además era para escuchar el repertorio incluido en sus discos y el caballero prácticamente no se guardó nada, partió con “Soy santiagueño, soy chacarera” y de ahí fue un desfile casi sin interrupciones de varios de sus creaciones más populares en versiones propias o de otros intérpretes: “El embrujo de mi tierra”, “Bajo la sombra de un árbol”, “Perfume de carnaval”, “A mis viejos”, “Corazón verdugo”, “Bailar y vivir”, “Vuelo enamorado”, “Digo la mazamorra”, “Cómo pájaros en el aire”, “La estrella azul”, “Encuentro” y como veinte más.

Un comentario técnico no podría darlo y no me interesa mucho. El asunto es que la gente estaba vuelta loca (sí, estábamos vueltos locos) cantando, aplaudiendo y salieron parejas a animar la fiesta, como si se tratara de una peña, un concierto en una casa o el hall de un casino, daba todo igual. Yo sé que he sido majadero con el caballero este así que quería aprovechar el contexto del viaje para explicar los méritos que le hallo al individuo.

Quería decir que admiro profundamente a Peteco Carabajal por un asunto que parece muy sencillo pero que es muy difícil: seguir creando música popular con elementos más o menos simples o cotidianos, sin mayores rebusques de armonía o de acordes pero que sigan sonando una cosa novedosa es algo sólo para capos. Una chacarera puede ser casi una cueca en el sentido que el margen de innovación es complejo porque no son muchas frases melódicas pero él lo logra y, además, ha permitido crear escuela para una larga serie de músicos que lo cuentan entre sus referentes.

Además esa capacidad pasmosa que demuestra como compositor permiten de inmediato reconocer rasgos de la música santiagueña pero que van de la mano con nuevas épocas, se sabe a través de sus temas que no se escucha un tema que recopilara Chazarreta hace ya casi un siglo o que sea del nutrido y notable legado de Yupanqui o los Hermanos Ábalos (creo que Adolfo murió hace poco, mis respetos para él). Es otra cosa pero sigue siendo la misma, a fin de cuentas. Por cierto, todo lo que es novedoso o “moderno” no lo hace de capricho, largos años pasaron como músico del grupo “Los Carabajal” en su época de transición, entre las cosas más tradicionales y actuales, además de un proceso de conocimiento profundo de la música de su zona no como “taller de investigación” sino como algo netamente vivencial.

Por cierto, su paso por el MPA (Músicos Populares Argentinos, grupo que integró junto a Jacinto Piedra, Verónica Condomí, el “Mono” Izuarralde y el Chango Farías Gómez) también le marcó en su afán de evolución y libre manejo del folklore. En eso, obviamente, Farías Gómez era un viejo defensor de esa búsqueda, como fundador de los Huanca Huá, por ejemplo y el aporte de Peteco junto al de Jacinto Piedra (con quien después hicieron el dúo Santiagueños, otro pilar para una generación de artistas) permitieron abrir senderos desde lo que conocían profundamente. A partir de ahí en sus discos se pueden escuchar canciones con baterías y bajo, sintetizador, efectos o a guitarra pelada y violín y bombo y sonar siempre como algo actual. O sea, no es cosa de sumar o quitar instrumentos para hacer el “aporte” a la música como suelen decirlo muchos músicos, creo yo, obviamente pueden ayudar a enfatizar algunas cosas, pero no son lo decisivo. Raúl Carnota muchas veces canta con su sola guitarra y puede ser de lo más moderno, al igual que tantas cosas del Cuchi Leguizamón cantadas magistralmente por el Dúo Salteño, con la guitarra y las voces. Y por otro lado hay tanta cosa llena de teclados, baterías y efectos varios que pueden sonar perfectamente anacrónicas.

Además he leído a músicos argentinos del mundo rockero diciendo que “vos escuchás a Peteco Carabajal y eso es rock”. Y claro, se refieren al vigor, a la actitud de los músicos y especialmente a la respuesta de la gente. En Argentina parece bastante claro que el folklore no es sólo un respeto por lo tradicional sino una apuesta estética si se quiere, pero que sigue desarrollándose y que no significa vivir del pasado o en un afán de nostalgia. En eso, claro, Peteco y muchos otros han sido claves.

Del mismo modo encuentro admirable que, aunque no sea el eje exclusivo de su producción, siempre haya en sus discos algunos temas con intenciones “agitadóricas” y que enrielan su creación con el “nuevo cancionero” que hubo en este país y que tiene una larga lista de exponentes. Los textos de “Arde la vida”, “Los indios de ahora”, “Ckayna cunan”, “Rumi cani” y sus musicalizaciones de “Digo la mazamorra” o “San cayetano” por citar algunos pocos ejemplos a la rápida, muestran un afán denunciante pero de una manera más discreta en el uso del lenguaje aunque no por ello poco enfáticos, como ejemplos consistentes de la “canción social”.

Por todos estos motivos (talento compositivo innato, afán evolutivo, conocimiento profundo de su raíz pero a la vez mente abierta para sumar cosas nuevas, paso por conjuntos emblemáticos para después desarrollar su propia propuesta, compromiso en los textos, influencia en generaciones siguientes, etc.) he pensado que la carrera y la apuesta de Peteco tiene puntos comunes con la de Víctor Jara, en la capacidad de encontrar la vitalidad de lo folklórico si se puede sintetizar de algún modo. Y claro, eso puede sonar como un disparate para más de alguien pero no por eso dejaré de sentirlo así y con eso no quiero crear nuevos mitos ni agrandar nada, sino simplemente tratar de explicar el por qué de un fanatismo que me ha llevado hasta el Casino de San Rafael (bueno, a los dos que hay en la ciudad porque me equivoqué y llegué primero al otro). Además, no ha faltado el que ha hecho el mismo parelelo con Gepe y ahí sí que creo que no hay punto de comparación. Yo al menos traté de tirar un par de argumentos y no lo hago para inflarle la carrera a nadie. Trato de mostrar cómo, a fin de cuentas, la música popular más genuina y más directa, en manos privilegiadas, es capaz de recuperar el sentido del asombro. Algo, sin duda, esencial para quien busca majaderamente un momento de luz entre olas y olas de canciones.

4 comentarios:

Macka :P dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Macka :P dijo...

Este párrafo como que resume lo que pienso acerca del compadre éste: "“vos escuchás a Peteco Carabajal y eso es rock”. Y claro, se refieren al vigor, a la actitud de los músicos y especialmente a la respuesta de la gente". Cuando lo ví fue como eso, no tenía mucho que ver con la mayoría de los tipos que tocan folklore (zzzz), así aburriiiiidos y todo muy "bonito".
Un poco gracias a él me agradan las chacareras. Sí, debo admitir que a ratos me gustó, tiene onda el loco... Ese duo de guitarras estuvo power.
Un aplauso por él :P

Cristian González Farfán dijo...

Ja... yo sabía que se venía el post después de esta visita a Mendoza, luego de tanto tiempo haber dejado abandonado el blog, por tiempo, me imagino...

qué decir pues, siempre tú tan lúcido con tus argumentos, terminas convenciendo a casi todos los mortales.

De Peteco, debo decir que lo estoy recién empezando a conocer, no podría esgrimir una opinión tan maciza como la tuya sobre su trabajo...

Me agrada la gente que manifiesta la pasión por lo que uno siente bien adentro, pero también que tiene la claridad suficiente para explicar en términos aterrizados tal entusiasmo y devoción.

Como tantas veces, tu texto de hoy sigue dando la razón para continuar visitando tu blog, del que siempre se esperan novedades, no lo dejes de lado, aunque sea por tiempo.

"Salutes"

盧廣仲Alex dijo...

cool!very creative!avdvd,色情遊戲,情色貼圖,女優,偷拍,情色視訊,愛情小說,85cc成人片,成人貼圖站,成人論壇,080聊天室,080苗栗人聊天室,免費a片,視訊美女,視訊做愛,免費視訊,伊莉討論區,sogo論壇,台灣論壇,plus論壇,維克斯論壇,情色論壇,性感影片,正妹,走光,色遊戲,情色自拍,kk俱樂部,好玩遊戲,免費遊戲,貼圖區,好玩遊戲區,中部人聊天室,情色視訊聊天室,聊天室ut,成人遊戲,免費成人影片,成人光碟,情色遊戲,情色a片,情色網,性愛自拍,美女寫真,亂倫,戀愛ING,免費視訊聊天,視訊聊天,成人短片,美女交友,美女遊戲,18禁,三級片,自拍,後宮電影院,85cc,免費影片,線上遊戲,色情遊戲,情色