agosto 11, 2007

El asombro y el Dúo Salteño

No recuerdo si fue por el disco de Laura Fuentes, por un concierto de José Seves con Elizabeth Morris o por un delirio de Leo Maslíah que me bajó por buscar versiones de la zamba “Balderrama”. Recurriendo a los recursos de la época, es decir, audiogalaxy, encontré en primera opción un grupo que no me pareció muy original en su nombre así que me provocaron desconfianza: El dúo salteño se llamaban, sería quizás un grupo que andaba dando vueltas por ahí, quién sabe. El hecho es que al escuchar los primeros juegos de las voces me cambió la cara rápidamente. Cosa seria los señores. Me puse a rastrear y conocí que eran los “pupilos aventajados” del famoso Cuchi Leguizamón, a quien le conocía la autoría de varias cosas notables, entre ellas la propia Balderrama, la Zamba de Lozano y la Zamba del carnaval entre muchas más. Supe también que se trataba de un grupo que fue cuestionado, que cuando apareció supo de críticas por su uso de la disonancia y que se les dijo “desafinados” de frentón.

Bueno, a partir de ese momento pude ir juntando cosas del dúo como quien va armando material de un mito, disuelto hace largos años y teniéndolos en la cabeza como un momento notable de la música pero ya inasible de una manera más “vivencial”, digamos. Compré vinilos el 2005, pedí a mi amiga Rosita que me trajera algo de ellos de una de sus idas a Cosquín y algún mp3 de Parque Rivadavia hizo el resto.

El tiempo que sabe de milagros y vueltas de la vida hizo que el Dúo se reuniera, a fines del 2005 y que pudieran recuperar parte de los aplausos que el público argentino se supone que le negó por algunos años. Ellos mismos han dicho que este es el mejor momento para la reaparición, quizás por la gran cantidad de estilos que han surgido desde el folklore y porque lo que hicieron hace tantos años ya no suena tan exótico o chocante.

En esta vuelta del dúo uno de sus hechos más significativos era el concierto por sus 40 años en el teatro IFT de Buenos Aires. Y así, de golpe, tenía la opción de vivir algo que construí por años como un mito, algo de lo que pensaba que conocería de oídas pero que jamás podría disfrutar en persona. La suerte ha estado de mi parte y en un tremendo regalo de la vida y gracias a la amabilidad de gente como Ana Falcón o mi compadre Alejandro Jusim he podido darme un gran gusto de la vida, que jamás pensé que podría cumplir.

Pero bueno, he estado ahí, en tercera fila, al frente exacto, pasmado ante su canto, a veces cerrando los ojos como temiendo algún exabrupto que siempre se resolvió con fineza, conteniendo la emoción al escuchar a Juan Panadero o La Pomeña y riendo como condenado cuando recordaron al Cuchi Leguizamón y su canción de cuna para el vino, que se le ocurrió cuando encontró sólo una botella disponible en sus barrios de Salta y la tuvo entre sus brazos con todo cuidado para que no se le rompiera. Además, “si el vino me ha hecho dormir tantas veces cómo no lo voy a hacer dormir alguna vez” dicen que comentó el Cuchi. Notable.

Bueno, no sé muy bien qué escribir, son muchas cosas juntas, un gusto demasiado grande, una emoción inmensa, un asombro que parece perdido a veces.

Mi amigo Joaquín Quintana, síndico de Central Periférico, dice que a estas alturas de la vida no hay cosas que a uno le hagan decir “guaaaaaaaaaaaaaaaa”. Yo viví una, en Buenos Aires, viendo a una leyenda de la música latinoamericana. La suertecita de los que no se bañan decía mi taita cuando era chico. Capaz pos, aunque creo que hoy me bañé.


4 comentarios:

alas dijo...

Amigo, casi me hace llorar con su experiencia, me alegro tanto que hayas vivido una experiencia así, que cumplas un sueño y quizás cuantos otros te quedan por cumplir, esta vez, yo estoy del otro lado, sonriendo y verde de envidia, jajajaa, no, no es cierto, estoy demasiado feliz por ti, te quiero muchooooooooooo!!!!!

Anónimo dijo...

q envidia me daaaaaas... pero contentisima de que estes por alla... creo q seguire tu ruta prontamente... abrazos y a la vuelta hablamos hasta por los codos ya?

la javi

s_aban dijo...

Gracias por compartir tu emoción. Todos vivimos algo así de fuerte. El Dúo no provoca menos que eso.Me identifico tb en la forma de descubrirlos... qué poesía!: la forma casual de llegar a ellos, el vínculo eterno que queda...

nacho dijo...

Hola , soy salteño pero me costo muchyo llegar a mis raices y digamos que fue casi por casualidades, te agradesco estos datos sobre el cuchi porque me ayudan a descubrirlo, sabiendo que fue un musico unico y lamentablemente tan desvalorizado como el duo, saludos nacho_landia@hotmail.com