enero 16, 2006

Por lo menos, así lo veo yo (como dijo Nimo)


Hola, quisiera compartir algunos pensamientos huachos

Sobre los premios Apes: curiosos los nominados a mejor disco. Primero, raro que los tres sean del Sello Azul, la gente que vota en esta “prestigiosa” asociación podría ponerle tinca y conocer algún otro de los más de 20 discos que salieron durante el año. Sin comentar a los que están (Los Santiaguinos, La Contru y los Surcadores del viento), creo que hubo varios que tenían méritos para incluirse: partiendo por la impresionante vigencia del Baucha, la certera antología del Cuncumén, la vanguardia cuequera de Los Trukeros y el aporte estético del Ensamble Tradicional Chileno. Su ausencia sí que me extrañó porque también son Sello Azul, o sea que los que votaron sí lo oyeron y no lo incluyeron. No comments. En categoría de radio, además, Americanto no recibe mención alguna, lo que me parece que debe ser un involuntario olvido de algún mando medio. Esperemos que lo arreglen luego, ja.

Sobre Olmué: los invitados tienen bastante más pelaje que el 2005, de eso no queda duda. De todos modos, más parece un Festival de Viña chico que un certamen centrado en la raíz folklórica. El reemplazo de Bacilos en el lugar de Mercedes Sosa es decidor. Músicos chilenos para la parrilla había de sobra partiendo, por ejemplo, por los mencionados en el párrafo de arriba, además de muchísimos más que mejor ni siquiera enumerar para no dejar fuera a muchos. Chilevisión y la productora sabrán las razones que tuvieron, aunque son imaginables. Sobre las canciones en competencia, de lo poco que he podido escuchar mejor no decir nada, salvo que es lo mismo que podría haberse dicho hace 1, 5, 10, 20 y 30 años.

Sobre la Fiesta de Los Abrazos: bastante entretenida, harta gente, comida barata y muchíiiiisima música para comprar, en disco y dvd. Curioso fue escuchar al grupo argentino Llaima interpretando "Luz negra" la canción símbolo del disco "La revolución y las estrellas" que le valió las penas del infierno al Quilapayún ante el Partido Comunista hace más de 20 años. Pero la gente aplaudió igual, con bastante interés. Ahora el horno no estaba para bollos, había problemas políticos más urgentes.

Sobre la radio: Tal como se sabía, se acabó el espacio que conducía Juan Pueyes en la radio Universidad de Santiago, el "Más allá de las fronteras", donde alcancé a colaborar en unos cinco programas. Como nadie supo y nadie reclamó, aprovecho de saludar a Pueyes por su constancia y empuje, y solidarizar por el esperpento que pusieron en su reemplazo. Baladitas ochenteras en inglés, una tras otra. Debe haber unas cuantas radios que hagan lo mismo a esa hora, así que dudo que haya mejorado la sintonía. El que sigue a pie firme es "Radio en movimiento", espacio que va para los dos meses y parece que goza de buena salud. Por cierto, si usted participa de algún espacio de radio y quiere que se suba al radio blog de Cultura en movimiento, escriba no más porque la idea es tener una red de programas para compartir semanalmente.

Sobre los fondos de cultura. Desde el lunes 16 están disponibles las bases para postular a los diferentes fondos que reparte el gobierno. En el ámbito de la difusión, lamentablemente, los espacios de radio que quieran recibir plata sólo pueden ser nuevos. O sea, la gente que designa estos asuntos cree que todos los que hacen programas de música de raíz folklórica recibimos tremendo pedazo de sueldo, o que como ya lo hacemos gratis lo vamos a hacer igual aunque no caiga plata. Total, los pajarones voluntaristas nunca faltan. La otra sería postular con el programa “Amireconta”, ya que quién carajo va a saber que existe un espacio parecido. Sin embargo, esto implicaría jugar con sus reglas, es decir, con la pillería, la cachaña y la “picardía del chileno” que siempre la lleva por delante como decía Hermógenes Conache. Nuevamente, será para otra oportunidad.

Bueno, eso por ahora, salutes a todos. Espero en algún momento escribir un texto autoflagelante por el cuarto aniversario de Americanto en Radio Nuevo Mundo (el domingo 15).Nos vemos.