octubre 02, 2005

Cuncumén, el Ensamble Tradicional Chileno y las tareas de la independencia

El viernes 30, finalmente, se realizó el concierto de Cuncumén con el Ensamble Tradicional Chileno. www.americanto.cl se comprometió en esta actividad como productor, en parte para homenajear los 50 años de los Cuncumenes y por otra para ver juntos en un escenario a dos de los puntales en la dignificación de la raíz folklórica.

Pese a algunos temores por la escasa difusión en los medios, el concierto salió bastante bien. Cerca de 200 personas para una sala que colmada alberga a 300 y una más que cálida respuesta a ambos grupos dan prueba de ello. Como de alguna manera la organización partió por el Cuncumén y su aniversario, mucha gente no conocía al Ensamble y quedó fascinada al punto que se acabaron los discos que llevaron para vender. Sobre lo artístico no hay mucho que agregar porque desde hace rato ambas agrupaciones tienen sus medallas bien ganadas por su entrega y su propuesta. Además, no creo que haya podido ver tres canciones en calma así que no tengo cara para comentar la presentación.

Sin embargo, como periodista metido en este asunto de la música de raíz folklórica sí quiero hacer algunos alcances. Primero, agradecer la ayuda generosa de quienes se entusiasmaron con la idea. En primer lugar, como siempre, a Pepe y Eliana de Discomanía, cuya generosidad y fraternidad parece no tener límites (21 de mayo 583, local 894, les debo un posteo especial). Además, gracias a la Nuevo Mundo (especialmente Cristián Wentzel y César Abu Eid, tan paletas como siempre), La Segunda, Sergio Campos de Cooperativa, Radio Beethoven y los portales que siempre apoyan, Nuestro Canto y Cuecachilena, más Enterarte, Música.cl y Emol.

Repasando la lista no parece poco, pero igual fueron muchos los medios que se hicieron los lesos. Seguir polemizando sobre el supuesto deber de los medios con la identidad o lo que sea o la relevancia de tal o cual noticia parece inútil, las cartas están echadas hace rato y los acontecimientos que pensamos que podían ser excepciones en este marco tampoco causan efecto.

Es difícil creer que exista una política premeditada, no imagino que haya una lista de estilos por difundir o no, sino que hay una “cultura mediática” que los periodistas acogen y que hace que determinados asuntos les parezcan poco relevantes por no decir excéntricos. Seguramente a muchos de ellos Cuncumén les sonará a cualquier cosa, como al colega que cuando le pedí que difundiera el lanzamiento del libro de Nano Núñez dijo “disculpa, es que yo estoy a cargo de música, así que dile al de literatura”. Muchos otros deben conocer el grupo pero les importa un soberano. De hecho, siempre preferirán difundir en un grupo de otro estilo que convoque la mitad de gente pero que les “suene” más. Y así se reproducen los ciclos.

Pero bueno, de estas cosas lo peor que se puede hacer es seguirse quejando de la amarga suerte de la música chilena y de la “ignorancia de los periodistas” a la que tanto se recurre. Ante esta situación hay que buscar salidas y por ahora no se me ocurre otra que fortalecer las redes independientes. Si los medios no pescan hay que aprender a vivir sin ellos, seguir lamentando cuando la suerte era más favorable (hace unos cinco años en los diarios había objetivamente más posibilidades) es ladrarle a la luna, como decía la Chacón. Pese a estas inclemencias, las posibilidades de éxito de los “ghettos” y “cofradías” son altos. Los casos de Viciosecreto y sus recitales en el teatro Oriente sin afiches y mínima cobertura de prensa son una buena señal, al igual que muchos de los eventos de Cuecachilena como el duelo de Acordeones que reventó el Casino Famae o algunos de los conciertos de Nuestro Canto. La conexión entre todas estas instancias, el poder de comunicación y la responsabilidad de cada uno de ofrecer espectáculos dignos, sin duda, permitirán un auspicioso futuro para los caminos independientes que harán, en un día no lejano, que los propios diarios y medios “convencionales” busquen entregar lo mismo a lo que ahora se niegan. Suena un poco iluso pero creo que es así, y si no, no quedaría otra que irse para la casa.

1 comentario:

ciscoblog dijo...

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